Estos pendientes de media concha brillo satinado son una joya exclusiva que destacan por su diseño cuidado, elaborados en oro amarillo de 18 quilates, pensados para aportar brillo al rostro sin resultar recargados.
La concha evoca de forma directa el verano y el mar, un motivo desenfadado que encaja bien tanto en una escapada costera como en el día a día de cualquier época del año.
Son de esas piezas que terminan llevándose puestas casi a diario, precisamente por lo fácil que resultan de combinar.
Unos pendientes pensados para llevarse puestos todos los días, no solo en ocasiones especiales.