Este colgante de escarabajo es una joya versátil elaborada en oro amarillo de 18 quilates, con un diseño que combina bien con cadenas de distintos grosores y longitudes, adaptándose a cualquier look, desde el más discreto hasta el más sofisticado.
El escarabajo remite directamente a la iconografía del Antiguo Egipto, donde era símbolo de protección y renacimiento, una carga simbólica que pocas piezas de joyería llevan consigo.
Es una opción de regalo muy acertada: ideal como primera joya de oro, como detalle de cumpleaños o simplemente para consentir a alguien especial sin necesidad de una ocasión concreta.
El punto de brillo justo para no gritar, pero tampoco pasar inadvertido.