Esta cadena de eslabón forzada es una joya clásica renovada elaborada en oro amarillo de 18 quilates, con un acabado flexible y cómodo que la convierte en una pieza fácil de llevar a diario.
El trenzado mantiene la misma tensión de principio a fin, algo que se nota tanto al tacto como al doblarla entre los dedos.
Es una pieza pensada para durar, tanto por su construcción como por un diseño que no pasa de moda con las temporadas.
Una cadena que no necesita ocasión especial para justificar su compra.